Antes, de pequeña, Lua tenía un poco de miedo a las marionetas, pero porque le daban pena.. Era triste ver un pinocho colgado de los hilos, sin poder moverse a menos que hubiera una corriente de aire en la habitación que hiciera levantar un pie. O ver como esa bailarina ha terminado su vida intentando mantenerse en equilibrio sobre un viejo bastón de madera, un día sí y otro también. Pese a eso ella sabía que la mayoría de las marionetas son alegres, y pizpiretas. Y que tienen los mismos sueños que los humanos. Y sino, no tenía más que recordar la canción de Pierrot, que le cantaba su madre de pequeña (en francés: "Au clair de la lune, mon ami Pierrot...").
Entonces Lua recordó la noche anterior.. Vio sus ganas de pasárselo bien, su energía...se vio bajar del coche y cruzar la calle; entrar en aquel local y buscar entre las mesas. Había música de fondo y un ambiente agradable.. Estaban algunos de sus amigos aunque no todos.. Los saludó uno por uno pacientemente aunque sin muchas ganas.. Eran 5.. dos de ellos parejas entre los que está su compañera de piso en la universidad y luego estaba ella.. Mónica. Se sentó junto a ellos temerosa, mientras esperaban a los demás y empezaron a charlar; las cosas iban mejor de lo que esperaba y la tensión comenzaba a desaparecer de su rostro.. Una mala contestación por parte de alguien hizo que esos hilos invisibles que la envolvían se empezaran a tensar.. pero esta vez no estaba dispuesta; esta vez no.. se levantó y se fue de allí. Había roto uno de esos hilos.. Quién le dio la mala contestación no importa.. otro día nos lo contará..
Se fue y una sensación de libertad se apoderó de ella porque aunque todavía quedaban muchos otros, había roto uno.. el primero, el más difícil.. y se sentía feliz. Nada ni nadie podía hacer que esa felicidad desapareciera y se sintió nuevamente con ganas de afrontar la vida.. Salió fuera y tomo aire varias veces, el olor a mar le encantaba y la tranquilizaba desde niña... Hacía calor y no tenía nada mejor que hacer así que se fue de allí; cruzó la calle y llegó al paseo... Llevaba caminando un rato cuando se encontró con gente conocida que le impedía el paso.. Digamos que eran "su grupo a parte".. un pequeño bote salvavidas que no viene mal tomar y que ella utilizaba muy de vez en cuando.. Eran viejos compañeros de clase, amigos de estos y luego... bueno... luego estaba Él..
Por primera vez en mucho tiempo su presencia no le importó.. le daba exactamente igual lo que hacía o dejase de hacer, lo que dijese o dejase de decir.. ¡no le importaba!..Ella era libre!.. Y eso que Él si que había sido una persona importante en su vida, tal vez su primer amor.. su amor adolescente; y esos nunca se olvidan... Pasó el resto de la noche sentada en la arena; mirando al mar.. Su "grupo salvavidas" había traído algo de música.. música suave, de esa que te relaja el alma mientras la escuchas; pero ella no la escuchaba.. sólo oía el mar. Alguien se le acercó por atrás y le puso una chaqueta en la espalda..
-Gracias- giro levemente la cabeza para ver quien le había hecho el favor.. -Él - Y al ver que se marchaba por donde había venido sin decir nada más Lua continuo hablando pero esta vez muy bajo- Buena noche esta para ser libre..¿no?
Pablo, que así se llama Él ya estaba de espaldas pero se dio la vuelta y mientras se sentaba a su lado le respondió - Lua, ¿acaso no somos todos libres?
-No. Hay gente que no es libre porque no le dejan o porque no sabe como hacerlo... Otros en cambio no quieren ser libres, pero ellos se lo pierden- Lua dejó por una vez de mirar al mar y fijó sus ojos en la cara de Pablo- ¿Has visto la Luna? Luce preciosa en el cielo esta noche.. Ella si es libre..
-No hables de la luna por favor.. ya sabes..- Las manos de Pablo empezaron a jugar con la arena que tenía entre las piernas, justo al lado de Lua. Fijó su vista en el mar..- Ya sabes que eso fue hace mucho tiempo..
La chica dejó de mirarlo y fijó su vista en la Luna... se le escapó una sonrisa tonta como recordando el tiempo pasado y le preguntó...- Oye Pablo, ¿a ti te gustan las marionetas?
Será que tan solo soy marioneta,
Será que cuelgo de un par de cuerdas,
Que me tiende amarga la dura vida,
Como títere viejo de un viejo teatro,
El viejo teatro de la infame mentira
Y del soñar de igual viejo relato.
Será que cuelgo de un par de cuerdas,
Que me tiende amarga la dura vida,
Como títere viejo de un viejo teatro,
El viejo teatro de la infame mentira
Y del soñar de igual viejo relato.

2 se pronunciaron:
Todos somos o hemos sido marionetas, pero siempre, siempre lega el momento de cortar las cuerdas. Yo tardé exactamente 27 años en hacerlo, pero más vale tarde... no?
Un beso, y suerte en tu recién estrenado camino :)
Hola! gracias por leerme, me pasaré por aqui a menudo.
Cuesta, pero hay que tener decisión para dar el salto y no confiar en los hilos que te sujetan, y así descubrir que puedes caminar por ti misma...suerte!
Un besote!
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